viernes, 27 de agosto de 2010

RETRÓGRADOS, CONSERVADORES, Y REACCIONARIOS




RECONOCIENDO LOS VESTIGIOS DE LA VERDAD

LA NUEVA GUERRA CULTURAL.-

Nos acusan de retrógrados cuando nos oponemos a las leyes inicuas, aberrantes, totalmente equivocadas que pretenden una reingeniería de la sociedad opuesta totalmente al derecho natural. Al defender el respeto de este orden natural estamos preparando la reconstrucción de lo que están dilapidando los ideólogos, utopistas y masones abusivos del poder... -me refiero a los integrantes de los partidos políticos a los 'intelectualoides' y los 'comunicadores' así como a los 9 magistrados de la Suprema Corte de Injusticia de la Nación ('SCIN') Mexicana-
q
ue están agrediendo a la vida, al matrimonio, y a la familia mexicanas.
Al defender el Derecho natural repito, estamos defendiendo la integridad de los mexicanos y su futuro, y lo mismo hacen los países hermanos que están luchando en la misma línea, porque la agresión está siendo sistemática en todos los países Católicos por convicción, en todos los continentes del globo terráqueo.

Lo que está ocurriendo actualmente en México, Argentina, Uruguay, y demás países de Latinoamérica ilustra claramente esta situación. Entre nosotros se está desarrollando una nueva guerra cultural análoga a la que se vivió al final del Siglo XIX: cenáculos pseudo intelectuales, círculos políticos y OSC’s incluso el ambiente oficial mismo que en unión con la ONU y sus satélites parecen comprometidos en un programa persistente para liquidar lo que resta de cultura cristiana en la sociedad occidental.

Sin embargo, hay nuevos agentes promotores extremos de ese proceso: aludiremos sólo a 4 de las principales fuentes: Algunas de las universidades públicas, las Organizaciones de la sociedad civil sobre todo las pro muerte, las de feministas radicales y las de homosexuales entre otras, la 'SCIN' de algunos países y los medios de comunicación masiva, que en su mayoría aceleran hasta límites inéditos de degradación sus campañas, arremetiendo impunemente contra el sentido común, la decencia elemental, las convicciones irrenunciables y la salud mental y física de los ciudadanos desde los niños hasta los adultos mayores.

La confusión es la nota de la época: confusión intelectual, jurídica y moral. Amparados en ese brumoso clima, los ejecutores de la guerra cultural contra las verdades, sentimientos y creencias católicas, ridiculizan a los creyentes y sus prelados y en no pocos casos se atreven a dar lecciones religiosas a la Iglesia y a su magisterio.

IMPIDIENDO QUE SE BORREN LAS HUELLAS DE LA VERDAD.-

Sabemos –aunque no figure habitualmente en los Mass Media– que el cristianismo es perseguido implacablemente en algunos ámbitos de nuestro país y de nuestro continente. Pero existe otro tipo de persecución, más insidiosa que aquella que enfrenta a los fieles con la posibilidad del martirio de sangre. Es la difusión de una cultura anticristiana que va horadando las convicciones de fe, sobre todo en la gente sencilla, y que incluye actitudes de desprecio y ataques que intentan desacreditar a la Iglesia y desplazar su influjo en la vida de la sociedad.


Hoy aunque muchos lo denosten, la Iglesia es el único soporte del futuro del hombre, en nuestros países, porque sólo en la visión cristiana del mundo queda salvaguardada la auténtica concepción de la persona humana y de su dignidad.

Por negarnos a callar estas verdades de forma arrogante y despectiva nos llaman ‘Retrógrados, Conservadores y Reaccionarios’.

viernes, 20 de agosto de 2010

LA SEXUALIDAD HUMANA EN EL MUNDO ACTUAL –IV-



BANALIZACIÓN DE LA SEXUALIDAD

Banalización Lúdica.-

La banalización lúdica, depende en cierto modo, de la científica y es como una emanación de ella. Las intervenciones ‘médicas o científicas’ en los procesos de generación de la vida, y en particular el desarrollo de los contraceptivos, permiten una separación casi total entre la procreación y el uso de las facultades sexuales, tanto corporales como afectivas y espirituales. La cuestión del aborto viene a advertir que esa separación no se ha logrado por completo. Pero el empeño por imponerlo muestra hasta qué punto se pretende que esa separación sea total.

La sexualidad ha venido así a quedar como dividida en dos aspectos prácticos: por una parte la capacidad para engendrar, y por otra, completamente separada, la capacidad para gozar placeres específicos, desligados de cualquier otra significación humana. La intensidad y atractivo de esos placeres pueden utilizarse a voluntad como un elemento más, de los más poderosos, que determinan la conducta de los hombres.

Es indudable que la erotización creciente de la sociedad, desde que Freud inicialmente pero en especial con los neofreudianos al neurotizarse el concepto antropológico que hasta entonces se tenía de la sexualidad humana. Hoy se descubre que la sexualidad así entendida no solo no es sólo fuente de plenitud, sino que neurotiza. De hecho la gente que no sabe amar obtiene del sexo una relación deficitaria cosa que sí es totalizante en los que si saben amar. Es como si únicamente humanizando la sexualidad está alcanzase no sólo su mayor dicha, sino también la plenitud humana que debe caracterizarla. Cuando no se reconoce esto, solo queda una empobrecida visión de la sexualidad como capacidad de ‘complacerse’ (diríamos, únicamente utilizar al otro) y derivadamente, tendremos una poderosa fuente de dominio de aquellos que tengan en sus manos alguna forma de poder sobre la comunicación y las formas de conducta alrededor de la sexualidad.

Efectos nefastos del falso placer.-

Todos estos errores acumulados son graves, pero a mi juicio lo peor es la banalización y el tono lúdico que las campañas gubernamentales y de OSC’s da y provoca problemas tan graves de salud pública, como los embarazos fuera del matrimonio, las ITS’s, el cáncer cervicouterino, el SIDA etc. Cómo si fuesen asuntos triviales.

El adolescente que recibe folletos, o libros de texto gratuitos de gobierno, o campañas públicas con slogan temerarios en TV o Radio pensará que se trata de ‘Disfrutar del sexo a tu ritmo, de una forma libre’, Afirmándoseles rotundamente que ‘el mejor medio de prevención sigue siendo el preservativo’, cosa que ya está comprobado no es verdad, como nos lo han demostrado países africanos como Uganda y Zimbabue, ya reconocido por la OMS. El hecho es que no sólo no se han detenido las infecciones de transmisión sexual, sino que han aumentado.

La promiscuidad, el abuso de la pornografía y la impotencia sexual son otras de las consecuencias de esta degradación del consumismo erótico, en que ha devenido la sexualidad humana siguiendo el modelo neurotizante que nos han mostrado los neofreudianos.

El asunto no queda ahí. Tampoco aparece la palabra ‘fidelidad’ o ‘monogamia’, ni nada que se le parezca por ningún lado; a la ONU, a los comunicadores de todo el mundo, a las OSC de feministas radicales, homosexuales, eugenistas y a muchos estadistas les da alergia con estas palabras porque no les conviene apoyarlas, ni les importan sus gobernados; y si aparecen, algunos atrevidos que las mencionen los califican de ‘retrógrados o ultraconservadores’.

Es probable que una persona, que se comporta de esta forma descubra, años más tarde, la inutilidad de su existencia. En el fondo su existencia estaba vacía mucho tiempo atrás, ántes de que siquiera lo sospechara, puesto que las opciones por las que se decidió el énte, en ningún caso comprometieron, como sería de esperar, su libertad personal, porque era más bien irresponsable. A esta falta de contenido de la propia vida es a lo que Viktor E. Frankl denomina ‘Vacío Existencial’.

-Gracias para ARBIL, Vida Humana Internacional, Zenit, ACI prensa, Catholic.net, Church Forum, Encuentra y otras importantes agencias por sus datos aportados para esta serie de artículos sobre la sexualidad humana.-


lunes, 16 de agosto de 2010

La SEXUALIDAD HUMANA EN EL MUNDO ACTUAL –III-




BANALIZACIÓN DE LA SEXUALIDAD

Viene del artículo anterior…

Banalización de los Mass media.-

La banalización Mediática la vemos diariamente por ejemplo en la dicotomía que parece haberse planteado con total firmeza: Por una parte valores y creencias, y mensajes mordazmente sexuales, provenientes a torrentes de los medios de comunicación, por el otro. En casi todos los hogares hay un aparato radiofónico, un aparato de TV y una computadora que mediante sus megáfonos y pantallas ‘ilumina’ los ojos y la mente de las personas y, tal vez, las induzca a tomar sus decisiones a diario. Si aceptamos que la TV ‘enseña’, podemos preguntamos ¿qué les está enseñando a mis hijos? Infortunadamente los valores y convicciones que ayudan a regular los impulsos sexuales, han sido bombardeados fuertemente por los medios publicitarios y de comunicación, haciendo cambiar a la juventud sus criterios, aun en detrimento de la formación recibida. Desde las series de televisión, las telenovelas, las películas, los programas cómicos, las novedades comerciales que indiscriminadamente y sin respeto por horarios de protección al menor, con el uso y promoción de la mujer como objeto sexual, el Internet, la prensa escrita, los programas radiofónicos etc. Se explota la sexualidad sin ningún reparo, es más, lo anterior asociada a la burla, la grosería, la falta de respeto, y la violencia extrema, a diario están insinuando el libertinaje sexual y tanto va el cántaro al agua...hasta que al final se rompe.
Este bombardeo ha tenido eco en buena parte de la juventud, porque los mercantes del sexo han sabido explotar a este grupo etario, y esto se descubre a través de la creciente paternidad en parejas de adolescentes, el crecimiento exponencial de las madres solteras, abandono de la casa paterna, el alcoholismo y la drogadicción que exaltan el morbo y las pasiones.
Actos contrarios a las sanas costumbres, y al plan lógico para formar un matrimonio, además que, los padres y orientadores se ven cada día más desconocidos y menos respetados en su tarea formativa incluso por el estado.

Los medios pueden ser un amigo notable y entretenido, de hecho, no todo en ellos es malo. Hay buenos documentales y programas para la familia que suelen tocar temas delicados como los valores y las virtudes, el embarazo en los adolescentes, la solidaridad, las relaciones humanas en general etc.


Pero es indudable, que en su aplastante mayoría, transmiten mensajes que promueven la violencia, una sexualidad explícita carente de valores como el amor y el respeto por las personas. Así, enseña que la sexualidad es algo de lo que podemos burlarnos y tomar a la ligera y poquísimas veces se ven situaciones de compromiso responsable que permitan asociar a la sexualidad como una parte integral de la personalidad que comporta valores trascendentes.

Una vez más, debemos insistir: la responsabilidad educadora de los padres es fundamental, ya que deben saber certeramente lo que ven sus hijos, en los medios de comunicación, cuánto tiempo y cómo les repercute en su psiquis y en su corazón y ser los primeros en rechazar y protestar por esta desdichada programación, porque desgraciadamente en muchas familias se tolera e inclusive se acepta este reprobable uso de los Mass media.

Continúa en un posterior articúlo...

miércoles, 11 de agosto de 2010

La Sexualidad humana en el mundo actual –II-


BANALIZACIÓN DE LA SEXUALIDAD

Continúa del artículo anterior…

Banalización científica.-

La banalización científica de la sexualidad va de la mano con la reducción cientificista del hombre, una consecuencia del método propio de la atea ciencia positivista. Es claro que en esta visión de la sexualidad humana, ésta queda privada de su importancia y trascendencia. El hombre ya no contempla la sexualidad como algo que le asemeja a Dios, sino que le convierte en dueño y señor de esa facultad. La sexualidad privada de la trascendencia, queda reducida a simple biología con unas propiedades operativas particulares. Se ponen en manos de los científicos y ‘expertos’ capacidades de manipulación y utilización del material humano en su sexualidad para que realicen con ellas las que deseen según su ideología y tendencias. En el enfoque científico, la sexualidad se reduce a un fenómeno biológico que no se distingue esencialmente de la asimilación de las proteínas por el sistema digestivo, o la acción de los neurotransmisores en las neuronas.

Las compañías de contraceptivos abortivos (píldoras, inyecciones, implantes, parches, PDD) etc, DIU’s, condones, equipos para abortos provocados, los científicos, médicos, tecnólogos, ministerios de sanidad y de educación, usurpando ese albedrío del ser humano, lo ejerce a su antojo. Destruida la finalidad natural de la sexualidad, ese poder queda a merced de los que lo tienen. Y ellos están con todas las posibilidades de manipular. Por lo mismo, ya no importará la bondad o maldad del ejercicio de la sexualidad y de sus consecuencias todas quedará en función de la utilidad. Por lo que entra dentro de lo que el hombre puede imponer: ‘Igualmente, usar los genitales masculinos y femeninos con los que se expresa la donación corporal indiscriminadamente, con la finalidad de obtener el placer propio de la unión sexual, supone un trastorno en una de las grandezas más peculiares y cargadas de sentido humano del ser y por eso es un atentado grave a la dignidad de la persona, con una cualificación ética exclusivamente propia, distinta de la que protege o expresa otras dimensiones humanas del cuerpo’.

La sexualidad como factor esclavizante.-

La sexualidad -por tanto- pasa a ser un arma de dominio. Genera por lo mismo, en especial, esclavas y esclavos en mayor cantidad. Aparentemente no lo son, porque se les vende una ilusoria libertad. La trivialización de la sexualidad es muy espinosa porque afecta al ser humano en su dignidad. El ser humano ya no ama al otro; lo ‘usa’, en cuanto le reporta una utilidad. No afirma al otro en el ser, sino que se le convierte en medio para algo: “No es extraño que, perdido el sentido trascendente y reducida la persona que nace a puro producto de los ciegos procesos de la fisiología, la mentalidad positivista vea el crecimiento de la humanidad con congoja y sospecha” (A. Ruiz Retegui).

La única diferencia se refiere a las posibilidades que se ofrecen a la razón técnica. Con el cientificismo, la sexualidad, como la persona humana y como el mundo mismo, ha perdido su misterio, pero no por un desvelamiento en profundidad, sino por una negativa convenenciera y mezquina. Ejemplos: Los contraceptivos abortivos, y La fertilización in Vitro.

Vamos por más en el siguiente artículo…