viernes, 20 de agosto de 2010

LA SEXUALIDAD HUMANA EN EL MUNDO ACTUAL –IV-



BANALIZACIÓN DE LA SEXUALIDAD

Banalización Lúdica.-

La banalización lúdica, depende en cierto modo, de la científica y es como una emanación de ella. Las intervenciones ‘médicas o científicas’ en los procesos de generación de la vida, y en particular el desarrollo de los contraceptivos, permiten una separación casi total entre la procreación y el uso de las facultades sexuales, tanto corporales como afectivas y espirituales. La cuestión del aborto viene a advertir que esa separación no se ha logrado por completo. Pero el empeño por imponerlo muestra hasta qué punto se pretende que esa separación sea total.

La sexualidad ha venido así a quedar como dividida en dos aspectos prácticos: por una parte la capacidad para engendrar, y por otra, completamente separada, la capacidad para gozar placeres específicos, desligados de cualquier otra significación humana. La intensidad y atractivo de esos placeres pueden utilizarse a voluntad como un elemento más, de los más poderosos, que determinan la conducta de los hombres.

Es indudable que la erotización creciente de la sociedad, desde que Freud inicialmente pero en especial con los neofreudianos al neurotizarse el concepto antropológico que hasta entonces se tenía de la sexualidad humana. Hoy se descubre que la sexualidad así entendida no solo no es sólo fuente de plenitud, sino que neurotiza. De hecho la gente que no sabe amar obtiene del sexo una relación deficitaria cosa que sí es totalizante en los que si saben amar. Es como si únicamente humanizando la sexualidad está alcanzase no sólo su mayor dicha, sino también la plenitud humana que debe caracterizarla. Cuando no se reconoce esto, solo queda una empobrecida visión de la sexualidad como capacidad de ‘complacerse’ (diríamos, únicamente utilizar al otro) y derivadamente, tendremos una poderosa fuente de dominio de aquellos que tengan en sus manos alguna forma de poder sobre la comunicación y las formas de conducta alrededor de la sexualidad.

Efectos nefastos del falso placer.-

Todos estos errores acumulados son graves, pero a mi juicio lo peor es la banalización y el tono lúdico que las campañas gubernamentales y de OSC’s da y provoca problemas tan graves de salud pública, como los embarazos fuera del matrimonio, las ITS’s, el cáncer cervicouterino, el SIDA etc. Cómo si fuesen asuntos triviales.

El adolescente que recibe folletos, o libros de texto gratuitos de gobierno, o campañas públicas con slogan temerarios en TV o Radio pensará que se trata de ‘Disfrutar del sexo a tu ritmo, de una forma libre’, Afirmándoseles rotundamente que ‘el mejor medio de prevención sigue siendo el preservativo’, cosa que ya está comprobado no es verdad, como nos lo han demostrado países africanos como Uganda y Zimbabue, ya reconocido por la OMS. El hecho es que no sólo no se han detenido las infecciones de transmisión sexual, sino que han aumentado.

La promiscuidad, el abuso de la pornografía y la impotencia sexual son otras de las consecuencias de esta degradación del consumismo erótico, en que ha devenido la sexualidad humana siguiendo el modelo neurotizante que nos han mostrado los neofreudianos.

El asunto no queda ahí. Tampoco aparece la palabra ‘fidelidad’ o ‘monogamia’, ni nada que se le parezca por ningún lado; a la ONU, a los comunicadores de todo el mundo, a las OSC de feministas radicales, homosexuales, eugenistas y a muchos estadistas les da alergia con estas palabras porque no les conviene apoyarlas, ni les importan sus gobernados; y si aparecen, algunos atrevidos que las mencionen los califican de ‘retrógrados o ultraconservadores’.

Es probable que una persona, que se comporta de esta forma descubra, años más tarde, la inutilidad de su existencia. En el fondo su existencia estaba vacía mucho tiempo atrás, ántes de que siquiera lo sospechara, puesto que las opciones por las que se decidió el énte, en ningún caso comprometieron, como sería de esperar, su libertad personal, porque era más bien irresponsable. A esta falta de contenido de la propia vida es a lo que Viktor E. Frankl denomina ‘Vacío Existencial’.

-Gracias para ARBIL, Vida Humana Internacional, Zenit, ACI prensa, Catholic.net, Church Forum, Encuentra y otras importantes agencias por sus datos aportados para esta serie de artículos sobre la sexualidad humana.-


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