martes, 1 de octubre de 2013

¡Gracias por el amor y por la vida!





Fernando Pascual, L.C.

 Vivir es un don maravilloso. Se lo debemos a Dios, que es la fuente y el origen de todo lo que existe. Se lo debemos también a nuestros padres, que fueron creados por Dios y que colaboraron con Él, generosamente, en la tarea de dar vida.

        La gratitud hacia los padres brota, entonces, como un deber magnífico. Miramos a nuestros padres y los vemos enamorados, buenos, disponibles, sacrificados. Reconocemos en ellos un designio maravilloso que les supera y que les plenifica. Los vemos como ministros de vida, como colaboradores, como protectores, como educadores, como padres.
        Reconocer lo mucho que debemos a nuestros padres nos une a ellos de un modo íntimo y familiar. Descubrimos que su historia es también nuestra historia. No existiríamos si papá y mamá no se hubieran conocido, no se hubieran amado, no se hubieran comprometido, con un sacramento, a la fidelidad mutua y a la apertura a los hijos.
        Un día llegamos a aparecer, como parte de ese amor, como parte del dinamismo de la vida. Mamá fue quien lo supo primero. Luego la noticia llegó a ser compartida. La entrega mutua culminaba, desde el querer divino, en un nuevo hijo.
        Juan Pablo II lo explicaba bellamente en la Carta a las familias (1994): cuando los padres “transmiten la vida al hijo, un nuevo «tú» humano se inserta en la órbita del «nosotros» de los esposos, una persona que ellos llamarán con un nombre nuevo: «nuestro hijo...; nuestra hija...». «He adquirido un varón con el favor del Señor» (Gn 4,1), dice Eva, la primera mujer de la historia. Un ser humano, esperado durante nueve meses y «manifestado» después a los padres, hermanos y hermanas. El proceso de la concepción y del desarrollo en el seno materno, el parto, el nacimiento, sirven para crear como un espacio adecuado para que la nueva criatura pueda manifestarse como «don»“.
        El Dios que bendice el amor de los esposos con la vida es el mismo Dios que nos pide, que nos invita a caminar con un corazón agradecido y bueno. Si hemos recibido un gran regalo, si tenemos el don magnífico de la existencia, podemos llevarlo a su plenitud desde el dinamismo del amor: con una gratitud y un afecto profundo hacia nuestros padres, hacia quienes nos amaron, incluso a veces en medio de grandes sacrificios.
        Esa es la actitud más hermosa en los hijos: dar gracias a nuestros padres, tanto si están vivos como si ya han ido a presentarse ante Dios. Darles gracias porque se amaron y porque nos amaron. Darles gracias porque nos cuidaron y nos ayudaron en tantos percances y aventuras. Darles las gracias porque nos han dado el testimonio más hermoso que pueda recibir un ser humano: el de la entrega mutua unida a apertura generosa a la llegada de cada uno de nosotros, sus hijos.

Tomado de:   NOVEDADES FLUVIUM

viernes, 14 de junio de 2013

Poderosa Ministra de Trabajo de Alemania.


Madre de 7 hijos y defensora de los valores cristianos: así es la ministra que revoluciona Europa.

Javier Lozano religionenlibertad.com




Está revolucionando la política alemana. Hace sombra a la poderosa Angela Merkel y hasta su nombre ha sonado para presidenta del país o futura canciller. Es el caso Úrsula Von der Leyen, una política atípica que está rompiendo moldes en Europa. Precisamente ahora es ministra de Trabajo y Asuntos Sociales en Alemania y en España es conocida por haber venido a ofrecer empleo a 5.000 jóvenes españoles.



        Esta alemana de 55 años es algo más que política. Los alemanes la llaman “la madre de la nación” pues tiene siete hijos. Durante sus años en la política se ha empeñado en demostrar la grandeza de los hijos, las enormes ventajas de los niños en la sociedad y ha luchado por abrir camino a las familias que quieren tener hijos en una Europa con una histórica crisis demográfica.

La importancia de rezar con sus hijos
        
       Von der Leyen es además una mujer de fuertes convicciones religiosas. Es cristiana y practicante. Cuenta orgullosa lo importante que es desayunar todos los días con sus hijos y rezar con ellos antes de acudir a sus obligaciones en el Ministerio. Del mismo modo hace lo mismo por las noches antes de que sus hijos vayan a dormir.

        Es una de las principales valedoras en recuperar y poner en valor en Europa los valores cristianos que han forjado el continente siglos atrás. La familia juega aquí un papel esencial. Lo sabe. Y no le importa liderar esta revolución familiar. No es de extrañar, por tanto, que las feministas radicales la tengan en su punto de mira y esté siempre en la diana de sus críticas e insultos. “¡Esa mujer!”. Así se refieren a ella con desdén las feministas. Sin embargo, ella les replica que Alemania y Europa irían mejor con más mujeres como ella, es decir, madres.

Luchadora por la familia
        
        Desde 2009 es ministra de Trabajo pero su incansable lucha por la familia viene de atrás pues previamente, de 2005 a 2009, fue ministra de Familia, Mujer y Juventud. Desde ese puesto legisló a favor de este colectivo y ayudó a que las familias puedan conciliar mejor el cuidado de los hijos y el trabajo. Algo básico hoy en día.

        Úrsula ha mostrado también al mundo la falacia de que no se puede ser madre y progresar profesionalmente, sin tener que por ello renunciar a tener familia. Estudió Económicas y más tarde se doctoró en Medicina llegando a dedicarse a la investigación. Más tarde se trasladó a EEUU debido a compromisos laborales de su marido. Allí se dedicó a cuidar de sus hijos y a la investigación y vio la importancia de ayudar a la familia. A partir de ahí entró en la CDU alemana y comenzó su meteórica carrera política.

Su carrera contracorriente
        
         Al llegar al Gobierno de Merkel fue consciente de que sus cinco compañeras del Ejecutivo, incluida Merkel, habían renunciado a la maternidad para dedicarse a la política. Ella era el bicho raro y lamenta que en su país “tener siete hijos esté mal visto, se considera casi una provocación”.

        Como ministra de Familia preparó una mini-revolución que fue hasta mal vista por su propio partido aunque ella siguió adelante. Propuso guarderías gratuitas y ayudas a los padres para el cuidado de sus hijos así como el permiso para que los padres pudiesen quedarse en casa cuidando de los niños. Pese a las críticas ella hablaba de sus experiencias familiares y cómo había podido conciliar trabajo y familia. “Me han llegado a preguntar si quiero encerrar a los padres a latigazos y eso demuestra el desprecio hacia todo lo que tenga que ver con el cuidado de los niños”.

La familia, cuna de valores
        
         En una entrevista en ABC cuando aún era ministra de Familia, Von der Leyen aseguraba que “no soy una superwoman, donde estoy es el resultado de un largo camino de altibajos y decisiones con mi marido, y también de algunos errores”.

        “La familia recobra su importancia, no sólo como factor de equilibrio, sino como herramienta para transmitir directamente unos valores, una interioridad y una trascendencia. Además, comprobamos que sin niños un país no puede seguir existiendo, por razones económicas y también emocionales”, afirmaba.

“Los niños no significan pobreza”

        En este sentido, agregaba que “estamos en una situación muy crítica, sobre todo psicológicamente. Hay que volver a hablar del pan que los niños traen bajo el brazo: se llama alegría, fuerza creadora, seguridad futura…que los niños no significan pobreza, sino perspectiva”.

        Del mismo modo, Úrsula Von der Leyen afirma que hay que recuperar los valores de siempre, no existen los nuevos. “La familia, la responsabilidad por el otro, valores cristianos que deben ser traducidos a otros tiempos. La familia no puede pervivir mirando a lo que fue, su economía y la de todos es ya global y la mujer es hoy muy importante. Pero siguen importando que haya niños en las calles, la solidaridad generacional, la buena educación, la subsidiaridad, y hay que preguntarse cómo mantenerlas en un mundo moderno”.

“Tener cuatro hijos es dirigir una pyme”
       
         En su opinión, la familia “recupera importancia frente a la globalización. La familia es donde se aprende la responsabilidad entre hijos y padres, los valores que queremos para mañana. La educación hoy es transfronteriza, pero igual necesita límites, pues de mayor uno encontrará reglas. Los niños siguen necesitando tiempo, y ejemplo: y deben conocer valor del esfuerzo para el éxito”.

        A pesar de ello ve cambios en el mundo actual. Hay ya empresas que prefieren a personal con familia que a solteros. La ministra responde que es algo normal pues “son las cabezas más flexibles, rápidas y maduras emocionalmente. Piense que tener cuatro hijos es ya dirigir una pyme”.

        Igualmente, cuenta su experiencia personal en Estados Unidos cuando se trasladó allí con su marido. “Cuando me presentaba a trabajos en EEUU siempre me preguntaban qué hacía además del trabajo, si criaba niños o colaboraba con alguna asociación. ¡Me han dado puestos por tener hijos…En Europa me los darían por no tenerlos!”.



TOMADO DE: NOVEDADES FLUVIUM

martes, 14 de mayo de 2013

EMBARAZOS "NO DESEADOS"


Fernando Pascual, L.C.


 Con frecuencia muchas mujeres quedan embarazadas de un modo imprevisto. Algunas de ellas son muy jóvenes, adolescentes o incluso preadolescentes. Otras son estudiantes universitarias o jóvenes solteras. Otras son mujeres casadas que no esperaban iniciar el embarazo, porque así lo habían planeado ellas o porque el esposo había “decidido” que no debería nacer un hijo sin su permiso.

        En estas situaciones, muchas mujeres optan por el aborto. Esta opción puede ser tomada por la mujer sola, como algo decidido de modo autónomo. También puede ser tomada por presión del padre de la nueva creatura, padre que a veces es un simple amigo, o el novio, o el esposo. Otras veces, en los casos de chicas más jóvenes, son los padres de ella (a veces los padres de él) los que presionan para eliminar, cuanto antes, el “problema”.

        Es necesario, por lo tanto, afrontar una situación que toca tantas vidas humanas. El punto de partida de estas reflexiones es un dato biológico: todo embarazo inicia a partir de la aparición, en el seno de una mujer, de una nueva vida humana. Esta vida se origina gracias a la unión de un óvulo y de un espermatozoide como resultado de una relación sexual entre un hombre y una mujer.




 Habrá quien piense que este dato es de dominio universal, pero existen todavía personas que no conocen a fondo el mecanismo reproductivo ni los ciclos de fertilidad femeninos. No hemos de pensar que este desconocimiento se da sólo en países menos desarrollados. En algunos centros de asistencia a madres solteras en países considerados avanzados se descubren casos de chicas que no tenían una idea clara de su fertilidad ni de cuál era el “riesgo” de empezar un embarazo a partir de una relación sexual concreta.

       

Este dato inicial suele ser enseñado a los adolescentes (a veces también a los niños) en muchos programas de educación sexual. Se intenta hacer conocer a los alumnos, especialmente a las adolescentes, el ciclo de su sistema reproductivo. En general, muchos de esos programas están desprovistos de valoraciones éticas, y se limitan a consejos de tipo sanitario (cómo evitar las enfermedades de transmisión sexual, ETS) o de tipo contraceptivo (cómo evitar un embarazo no deseado). Esta carencia de un horizonte ético está acompañada, en algunos programas, con la idea (muchas veces errónea) de que los adolescentes y los jóvenes serían incapaces de vivir sin relaciones sexuales, sin promiscuidad, por lo que lo más importante sería evitar “daños colaterales” a la propia salud (las ETS) o a la autonomía personal (todo embarazo implica el inicio de una vida que pide ayuda y que interpela, especialmente a la madre, pero también al padre).



  El segundo dato es de tipo antropológico: el embrión que es concebido en una mujer es una nueva vida humana, es un nuevo individuo que necesita ser acogido, amado, ayudado en el camino de su existencia. A pesar de esta verdad, nacen un sinfín de problemas por el hecho de que ese embrión, en muchos de estos embarazos imprevistos, no es deseado, no es amado, no estaba “previsto” en el horizonte vital de la mujer convertida en madre, del hombre convertido en padre, o de otras personas (familiares, amigos, compañeros o jefes de trabajo) relacionados con la mujer que inicia el embarazo.

       


 Una pareja (joven o adulta, unida en matrimonio o sin ningún vínculo estable) que decide tener relaciones sexuales, sabe que puede originarse esa nueva vida. A veces se la excluye desde el inicio, a través del recurso a métodos anticonceptivos que impidan la fecundación de un óvulo. Otras veces se la excluye con métodos que no impiden la concepción, pero que conllevan la muerte del embrión antes de implantarse en el útero (métodos antigestativos o antianidatorios, como la espiral en su alteración del útero, la “píldora del día después”, y algunos efectos de píldoras que son también anticonceptivas), o incluso después de la implantación (como hace la RU486). En muchos casos se excluye esta vida con el aborto quirúrgico, una decisión que pesa especialmente sobre la mujer, la cual se siente presionada a decidir (a veces contra su voluntad) acerca del recurso al aborto, con las consecuencias clínicas y psicológicas que ello implica.

        



Si ponemos juntos los dos datos, podemos establecer un interesante camino educativo para los adolescentes. En primer lugar, hay que ayudarles a descubrir la propia riqueza sexual como un don precioso, una riqueza, una potencialidad. Gracias a ella nacemos todos los hombres y mujeres de este planeta. Gracias a ella un hombre y una mujer pueden colaborar al inicio de cada nueva vida humana. Desde este punto de vista, no es correcto pensar en la propia fecundidad como un peligro o, incluso, como una “enfermedad” que puede ser curada con anticonceptivos o, de un modo radical, con la esterilización (la cual es una mutilación que empobrece enormemente a las personas).

        


A la vez, hay que ayudar a los jóvenes a descubrir lo incorrecto que es “jugar al sexo”. Las relaciones sexuales entre un hombre y una mujer implican una serie de actos que se orientan, si las circunstancias son favorables, al inicio de una nueva vida. El sexo se dirige espontáneamente a ese fin. Desde luego, puede ser adulterado, falseado, incluso destruido. Pero también puede ser aceptado con toda su riqueza, lo cual es posible sólo si se vive dentro de una serie de condiciones humanas y psicológicas que resultan necesarias para asumir y sostener una posible nueva vida que inicie a partir de las relaciones sexuales.



    

   Culturas y pueblos del pasado y del presente (aunque no aparecen siempre en los medios de comunicación) aprobaban y aprueban sólo una relación sexual plena dentro de un compromiso estable y maduro como el que se da en el matrimonio. Las condenas del adulterio, del incesto, de la violación, de la fornicación, del autoerotismo (masturbación), se explican precisamente en esta perspectiva: la sexualidad no es un juego, ni puede ser vivida de modo maduro y responsable sin la apertura a la vida y sin un compromiso de amor que humanice y ensalce la unión profunda (física y espiritual) que corresponde a cada relación sexual plena.

        Muchas campañas que promueven el “sexo seguro” o que dicen defender los “derechos sexuales” o los “derechos reproductivos”, desconocen estas verdades en cuanto que consideran la actividad sexual como si fuese algo desligado de un horizonte de amor y de compromiso. El “embarazo” o, mejor, el inicio de una nueva vida, no es visto como algo maravilloso, como la expresión plena de un amor, sino como un peligro, casi como una enfermedad, sobre todo si quienes tienen relaciones sexuales buscan un encuentro íntimo separado de cualquier sombra de fecundidad. Promover los anticonceptivos como un medio seguro para evitar el embarazo no es sino promover un uso banalizado y empobrecido de la sexualidad, un uso que puede fijar actitudes y modos de ver al hombre o a la mujer sin la seriedad y la riqueza que nacen del respeto profundo y sereno de la fecundidad humana.

     


   Igualmente, el recurso al aborto como “solución” ante un embarazo no deseado se presenta como algo sumamente injusto, precisamente porque se elimina una vida humana que ha iniciado en el seno de su madre. El aborto no es un método anticonceptivo (ya hubo concepción). La mentalidad anticonceptiva facilita la difusión del aborto porque promueve un uso de la sexualidad que excluye el “peligro” del hijo. Si el método ha fallado, si se ha vivido el sexo sin la apertura a la vida, es fácil que la pareja, o uno de los dos (él o ella) se sienta incómodo ante un hijo no previsto pero previsible: las leyes de la naturaleza que fundan el placer sexual también explican el origen de cada nueva vida humana.

        



La solución profunda a los embarazos no deseados radica, por lo tanto, en el conocimiento profundo de la biología y de la antropología. Pero no puede quedarse sólo allí. Descubrir que uno es fecundo, descubrir que cada vida humana inicia gracias a esa fecundidad, son datos que deben integrarse en una visión profunda de lo que significa ser hombre y ser mujer, en lo que significa el amor que se establece entre ambos y en lo que significa el respeto y la responsabilidad que debe reinar entre dos personas que se aman. Tal respeto y tan responsabilidad se viven, antes del matrimonio, con formas de cariño y de afecto que excluyen las relaciones sexuales plenas; y, en el matrimonio, en esas mismas formas de cariño y de afecto con la inclusión, siempre en un ámbito de diálogo responsable, de relaciones sexuales que respeten en su integridad a los esposos y que dejen abierta la puerta para que se inicie una nueva aventura humana: la de un hijo que puede nacer entre dos padres que se quieren.



viernes, 15 de febrero de 2013

Benedicto XVI se la juega


VIERNES, 15 DE FEBRERO DE 2013


Sus enemigos no lo habían pensado
Fuerzas hostiles sitian la Iglesia


Benedicto XVI se la juega

Por Carlos Caso-Rosendi
Esa infeliz cofradía que entre la gente se conoce como "el periodismo" ha dado pocos buenos frutos y no con mucha frecuencia. Entre sus muchos grupúsculos de especialistas, los observadores de los diferentes medios mundiales destacados en la Santa Sede son generalmente los que menos saben del asunto y mucho menos de la arcana vaticana. Lo que han venido reportando desde los dias del Concilio Vaticano II, que yo me acuerde, siempre ha sido lo inexacto, sesgado, falso o imaginario mezclado con alguna cosa que ha pasado y que se interpreta mal porque se conoce poco.

Entre los periodistas que estaban calentando la silla el día que Benedicto XVI anunció su renuncia, una—repito—una sola de estas personas entendía suficiente Latín como para salir precipitadamente de la sala y anunciar a su redactor que el Papa había abdicado. Los otros estaban en la luna y se enteraron más tarde cuando alguien les pasó la hojita de rutina con la traducción al inglés y al italiano. Claro, cuando salieron a la calle, el asunto ya era noticia hacia una hora y media.

Pero aparte de la incompetencia crasa que este pequeño detalle revela, digamos que muchos de ellos repitieron ad nauseam lo sorprendidos que estaban por esa decisión repentina del Pontífice. Se les había escapado que el Papa ya había conversado abiertamente sobre la posibilidad de su renuncia en varias ocasiones a lo largo de los años y hasta les anunció las condiciones en las que tal cosa pudiera llegar a ocurrir. Pero ellos estaban como siempre papando moscas y esperando el jugoso cheque que algunos de ellos reciben por ser destacados en la Sede Petrina. ¡Ah! Casi me olvido de recalcar que deben haber estado ocupados en tratar de averiguar "lo que realmente pasa" porque desde que Mario Puzzo lo sugirió, se sabe que las cosas que realmente importan en el Vaticano siempre pasan entre bambalinas.

En su despedida de ayer el Santo Padre tocó el tema de su renuncia y sus ramificaciones políticas. Nos habló de como se presenta al último Concilio en los medios de información mundiales y cómo ello ha contribuido a la crítica situación por la que la Iglesia viene atravesando de los años sesenta. Los medios progresistas y los miembros progresistas de la curia—que este, su servidor, admite catalogar como miembros co-laborantes de la herejía modernista—son las fuerzas que mantienen el sitio a la Iglesia. Me recuerdan el texto del Apocalipsis que reza "rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada..." porque para ellos la Iglesia Católica es el foco en el que concentran una agresión desinformatoria constante. Benedicto heredó el gobierno de esa Iglesia sitiada y casi todo lo que ha hecho apuntó a reforzar las defensas dentro del poco espacio de maniobra que le dejaba una curia vaticana que, a veces no pudo ni siquiera disimular su hostilidad para con nuestro Papa.

Es un error pensar que esas fuerzas son indiferentes a la Iglesia porque no lo son. Para ellos la Iglesia es un enemigo que debe ser eliminado. Los que desde adentro tratan de apaciguarlos, con cambios y rumores de cambios, en la dirección del progresismo están alimentando a sus propios futuros sicarios. Esta nueva herejía que no es religiosa, aunque se presenta con todos los elementos distintivos de una religión, este Leviatán humanista-secular que tiene mil formas y mil nombres quiere sentar a su dios en el trono de Dios en la esperanza de que así se corten las ataduras sobrenaturales con las que Dios ha estado siempre amorosamente unido a la humanidad.

Por ser ciegos y guías de ciegos se han perdido el anuncio, que venía sonando desde hace al menos tres años, mientras ellos leían la borra del té para adivinar maliciosamente desde el Trastévere lo que traería flotando el Tíber la semana próxima. Y por esa misma razón se van a perder algo mucho más importante—no hay peligro que lo diga yo aquí porque ellos no me leen ni por error—y este hecho fundamental es que la situación de la Iglesia ha madurado hasta alcanzar una proporción de malicia y peligro que supera la capacidad de maniobra política o pastoral del Vicario de Cristo. Lo que Benedicto enfrenta es algo que tiene dimensiones místicas, por no decir apocalípticas. Y para esto la fórmula del Señor todavía vale ¡Qué digo!¡Vale hoy más que nunca! El consejo divino que Benedicto ha escuchado es: "A esta clase de demonios, no se los puede expulsar sino por medio de la oración y del ayuno." Y por eso ha decidido dejar el día a día para ser un Papa que reza y ayuna en la soledad del claustro. La opción nuclear que nuestro Enemigo más teme, es la que Benedicto ha optado por usar. Ahí ha dejado para otro las formas del papado que son más exteriores, el Papa como Icono de la Fe, como Pastor de las almas, como Gobernador de la Curia, Regente de la Liturgia, etc. No en vano lleva el nombre del fundador del monasticismo europeo por propia decisión. Nuestro Papa entiende que debe usar sus últimos cartuchos sabiamente y pasa el bastón de mando a quien tenga la energía y la juventud necesarias para llevar el día a día. Benedicto, con este gesto no se resta de la Iglesia, se multiplica por dos.

En su propio y personal Getsemaní, Benedicto se enfrenta a las fuerzas del mal en un mano a mano de dimensiones universales y épicas. Pudo haber permanecido al timón como Juan Pablo II pero el riesgo es cierto que, una vez debilitado y rodeado de fuerzas hostiles, alguna eminencia gris lo use para efectuar otra voluntad ajena y contraria a la voluntad del Padre. Eso lo aprendió sufriendo la resistencia a sus valientes instrucciones para lidiar con los escándalos bancarios, los abusos sexuales por sacerdotes, la crisis litúrgica, etc. Todas y cada una de sus iniciativas fueron recibidas con evasivas y obstáculos. Y antes de que alguien piense "pobre Benedicto" les recuerdo que este hombre sí es el mismo que al que antes llamaban Das Panzerkardinal. Miren con cuidado a la fuerza que descansa, como la gravedad de los planetas, en el fondo de esos ojos azules: es la fuerza de Cristo, la misma fuerza que mueve el universo, algo que no es de este mundo pero que de alguna manera está en el mundo. El ha sufrido en su envejecido cuerpo de gentil profesor, las vilezas y los golpes más arteros, como el robo perpetrado por uno de sus subordinados más cercanos, como aquel que mojaba el pan en el plato con el Salvador.

Este asunto no es una nadería, esto no es cosa de correveidiles y corresponsales. Los papagallos de la prensa vaticana no tienen ni idea de las fuerzas que se mueven a dos centímetros de sus narices. Por eso Sandro Magister—un respetable vaticanista y uno de los pocos buenos en ese duro oficio— dijo en su artículo de ayer: "La suya es una apuesta sobrenatural que recuerda la de su predecesor Juan Pablo en los últimos, dolorosos años de su vida." Y creo que puedo entender ese lado del gambito papal: mejor que entregarse en su debilidad física o mental a los manejos de la burocracia vaticana, es pasarle la pelota al Cónclave Cardenalicio cuyos miembros han sido elegidos por Juan Pablo II y por él mismo. Ellos pueden elegir un Papa joven que mantenga la Iglesia entre sus dos columnas vitales: Nuestro Señor Eucarístico y la Santísima Virgen. Entretanto Benedicto rezará por el Romano Pontífice que lo suceda y por las fuerzas del bien que esperan la batalla en ciernes, la batalla por el mundo que fue ganada un Viernes Santo a la tarde en el Monte del Calvario y bien puede terminar un Domingo de Resurrección en la Colina Vaticana. Oremos con él, nuestra liberación está un día más cerca que ayer.

viernes, 25 de enero de 2013

NUEVO ESCENARIO, NUEVAS JUGADAS


por Luis Antonio Martínez Guzmán


Las piezas se han movido en el tablero de la lucha por la vida y la familia en México. Un ejército de 100 no podría ganarle frontalmente, en campo abierto, a un ejército de 100, 000. Como dice Sun Tzu, lo mejor para dicho ejército sería esperar, al acecho, una equivocación del enemigo y catalizarla a su favor. Este escenario es precisamente el que se avecina.

Hay nuevas piezas en el tablero:

- Rosario Robles, representante de la más radical izquierda mexicana. Propuso la “Ley Robles”, para lograr el aborto en el DF. Desde su nuevo puesto, como titular de SEDESOL, representará organizaciones civiles abortistas y feministas radicales, contando para ello con un presupuesto de casi 90 mil millones de pesos.

Merecedes Juan López Secretaria de salud
- Mercedes Juan-López, miembro de FUNSALUD, organización que promueve supuestos derechos sexuales y reproductivos, incluído el aborto. Muy cercana a Patricia Uribe, feminista proabortista. Numerosas feministas radicales, consideran su llegada a Salud favorable a ellas. Desde ahí, las políticas micro y macro abortivas irán disfrazadas por normas médicas internas (NOM’s).

Por otro lado, se van tras 17 años de servicio, dos sólidas torres de la vida y la familia en el tablero de la Suprema Corte: Salvador Aguirre Anguiano y Guillermo Ortiz Mayagoitia. En su lugar, quedan Abelardo Pérez y Alfredo Gutiérrez. El primero, si bien se define “defensor de la vida”, el pasado 21 de noviembre, aceptó la legalización del aborto como un posible medio político. Promoverá la División de Poderes (es cercano al suegro de Felipe Calderón), pero su postura ante el aborto no será tan clara como la de sus predecesores. Por su parte, Alfredo Gutiérrez, es muy cercano a una institución anti-natalista: el Banco Interamericano de Desarrollo. Aún cuando ambos fueran neutros, lo indudable es que el equilibrio ha sido roto, al sustituir dos fuertes piezas por dos grises figuras neutrales en el tablero de la vida.

Con estas cuatro nuevas piezas en el tablero, nuestro papel deberá ser, pues, de observación, planeación, estrategia. No es momento para desanimarse ni para huir del escenario público y dar espacio al enemigo; no es tampoco momento para culpar o carroñar lo que quede. Es momento de generar estrategia, de planear esos errores “ideales” del enemigo y tronar su muralla, aparentemente impenetrable, desde el único punto débil que tenga. Es momento de saber ser débil, para poder triunfar.

jueves, 24 de enero de 2013

POR LA VIDA, LA ESPERANZA Y RENOVACIÓN DE MÉXICO


POR LA VIDA, LA ESPERANZA Y RENOVACIÓN DE MÉXICO

Agrupación Política Estatal
                        
                                                                         -BOLETÍN DE PRENSA 

                                                                         Enero 22 de 2013




¡VAMOS A DARLE VIDA A JALISCO!

Dirigentes de la A.P.E. 

En los últimos años, hemos visto un deterioro progresivo de la calidad de vida, desde la devastación que se ha hecho de nuestro medio ambiente, sumada a la incapacidad de los Gobiernos para gestionar la movilidad urbana en nuestra ciudad metropolitana, el olvido de las Regiones del Estado que ha debilitado su desarrollo, la tranquilidad que han perdido nuestros pueblos, la corrupción que somete a las Instituciones, la dolorosa injusticia social aún vigente, hasta las insuficientes políticas públicas que implementan nuestros Gobiernos,siguen representando un fuerte llamado a la participación. 

Por ello, un grupo de ciudadanos comprometidos con Jalisco que integramos la Agrupación Política Estatal Por la Vida, la Esperanza y Renovación de México, presentamos el día de ayer ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), el escrito que notifica de manera explícita en los términos de Ley, la petición de nuestra Agrupación de formalizar el proceso de constitución del Partido por la Vida como Partido Político Estatal.


Desde esta nueva opción política vamos a participar los ciudadanos responsables que quieren devolverle la vida a Jalisco, trabajando con firmeza para mejorar la calidad de vida en nuestras ciudades, para que todos los hombres y mujeres de Jalisco podamos acceder a un empleo que nos permita ofrecer una vida digna a nuestras familias; que podamos vivir tranquilos y seguros en nuestra colonia, disfrutar de nuestras calles y espacios públicos. Que los jóvenes vivan su vida y se libren de la drogadicción y las adicciones, que nuestros niños mantengan la esperanza de una vida mejor, que nuestras mujeres nunca se sientan solas y
que los emprendedores hagan vida sus sueños. Vamos a devolverle la vitalidad a nuestros bosques, recuperar nuestros ríos y asegurar el futuro a nuestro lago.

Vamos a darle vida al interés colectivo en lugar del interés individual, porque esta opción viene a sumar a todos los ciudadanos responsables y conscientes que guardan la esperanza de una vida mejor, que no se atienen a los calendarios electorales, ni los motiva la revancha, sino la genuina intención de transformar, en el día a día, las condiciones de vida de todos los que convivimos en este gran Estado.

¡Vamos a recuperar la esperanza, vamos a renovar nuestro compromiso,
vamos a darle vida a Jalisco!

POR LA VIDA, LA ESPERANZA Y RENOVACIÓN DE MÉXICO, A.P.E.

Daniel Gallegos Mayorga
Presidente

Atención a Medios de Comunicación:
Marcela Figueroa: Cel. 3333595626
Claudia Ortiz: Cel. 3331150513                
                                           
COMITÉ DIRECTIVO ESTATAL
Av. Chapultepec Norte 104, Despacho 22, Segundo Piso Col. Americana, Guadalajara, Jalisco. C.P. 44160
Tel. 3825-0597    porlavidajalisco@hotmail.com



miércoles, 9 de enero de 2013

Se pierde el equilibrio Pro-Vida en la Suprema Corte



por Luis Antonio Martínez Guzmán

Alfredo Gutiérrez Ortíz Mena(Izq.) y Abelardo Pérez Dayan(Der.),
Nuevos ministros de la SCJN.

Un día de Marzo de 2002 una ley abortive es aprobada por la Asamblea del Distrito Federal. Se trata de la Ley Robles. No obstante, es en ese mismo año cuando una vez más se demuestra el inmenso valor político y social de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: los once ministros se pronuncian contra dicha ley, y la dejan sin efectos. Cada una de esas once personas, conscientemente o no, jugó un papel crucial en la historia de México. Ocho de esas mismas once personas, 6 años después, aprobaron el aborto en el DF, en el 2008. ¿Qué cambió? ¿Qué mantuvo a los 3 restantes en su posición inamovible? Los principios y valores personales, su firmeza y solidez ante el valor de la vida a pesar de las presiones políticas. Apenas hace un año, escuché de viva voz de uno de ellos: “la diferencia fue la fuertísima presión que ejercieron los pro-abortistas sobre mis compañeros ministros.” Tiempo después, en septiembre de 2011, otra votación en torno al aborto, ahora tratándose de Baja California, deja en claro quiénes son los ministros Pro-Vida: Sergio Aguirre Anguiano, Guillermo Ortiz Mayagoitia y Margarita Luna. Casualmente, un probable, Jorge Pardo, se une circunstancialmente a la causa, avalando, con estos 4 votos, la penalización del aborto en Baja California. Pues bien, dos de esos 4 votos, Aguirre Anguiano y Ortiz Mayagoitia, dejan la Suprema Corte hace apenas dos meses, quedando tan solo una ministra y un ministro “probables”, titubeantes, para defender al no nacido. En su lugar, entran dos hombres, uno probable, también tambaleante, y otro que picha “más pa’ allá que pa’ cá.” El equilibrio Pro-Vida en la SCJN está roto.