sábado, 1 de mayo de 2010

Salud Sexual Reproductiva


SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA. IMPERIALISMO ALIENANTE que desde 1994 ya es una posición pública y oficial de la OMS incluir el aborto como uno de los medios para alcanzar la -salud reproductiva-, al ser uno de los medios de regulación de la fertilidad aceptados y promovidos por dicha Agencia de la ONU. Esa fue la primera definición pública de la OMS al respecto, reiterada luego en todas las Conferencias de la ONU.

Al margen de esto, con relación a Europa, el 5 de octubre de 2004, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, aprobó la Resolución 1399 (2004) y la Recomendación n. 1675 (2004); tituladas -Estrategia europea para la promoción de la salud y de los derechos sexuales y reproductivos-. El artículo 2 de la Resolución dice: -el derecho a la salud sexual y reproductiva -SR- implica la facultad de establecer una relación completa, satisfactoria y segura, libre de coerciones y violencias y sin que haya que temer enfermedades de transmisión sexual, incluidos el sida o los embarazos no deseados-.
Por lo demás recordemos que a partir de Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (CIPD, 1994) realizada en El Cairo y de la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer (CCMM, Pekín, 1995). En esas plataformas se cambió sustancialmente el enfoque demográfico de las políticas de población anteriores, para orientarse más hacia la necesidad de garantizar la calidad de los servicios, promover la equidad de género e introducir una concepción de la sexualidad y la reproducción como campo de los derechos humanos.
La definición de SR – como aparece en el Programa de Acción - El Cairo, 1994 -expresa: --... entraña la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos de enfermar y de procrear, y la libertad para decidir hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia--. Por eso, Juan Pablo II dice: -Se trata de amenazas programadas de manera científica y sistemática- contra la vida. En el final del siglo XX y principios del siglo XXI, "los falsos profetas y los falsos maestros han logrado el mayor éxito posible", -Evangelium Vitae, n. 17-.
Un ejemplo claro y muy reciente –hace unos pocos meses- nos lo dio Hillary Clinton:
La Secretaria de Estado de USA, señaló hace unos días en Canadá que quienes luchan por salvar a los niños no nacidos del aborto así como ayudar a sus madres a que los conserven constituyen una señal de alarma, y equiparó el aborto con la salud materna.

En su discurso, Clinton afirmó: "si hablamos de salud materna, no puedes tenerla sin salud reproductiva. Y la salud reproductiva incluye la anticoncepción, la planificación familiar y el acceso al aborto seguro y legal".
Sin duda para facilitar el aborto, la ideología se impone a los datos científicos, un ejemplo de esta manipulación se vio claramente en el caso de México. En nuestro país el ejecutivo, a instancias exigentes de la OMS; la OPS; el FNUAP; la UNICEF; Family Health International; Pathfinder; Ford Foundation y el Population Council, entre otros cambió en agosto de este año la definición tradicional de embarazo por otra: -aquella parte del proceso de la reproducción humana que se inicia con la implantación del conceptus en una mujer y termina con el nacimiento de un producto –SIC- o con un aborto" -vid. Actualización de la Norma Oficial Mexicana NOMSSA2-1993 de los Servicios de Planificación Familiar, 99-8-24-.
Frente a la certeza que detrás del concepto de salud reproductiva se mal encubre el aborto, lo demás es secundario. Pero podemos añadir que la cantidad enorme de contraindicaciones médicas y consecuencias agresivas para la salud de la mujer, de los DIU y los contraceptivos hormonales, que figuran en cualquier vademécum médico, de los textos de referencia no tienen una preocupación verdadera por la salud de la mujer. Lo único que les interesa es evitar nacimientos a toda costa. Además, la distribución masiva de anticonceptivos trae reminiscencias nazis de "solución final".

Juan Pablo II dice que la contracepción y el aborto provocado tienen una raíz común, "son fruto de una misma planta", - Enc. Evangelium Vitae, n. 13, - y la historia nos enseña que los movimientos antinatalistas piden siempre: anticoncepción y después, aborto legal.
Comparando los textos se ve con claridad que las leyes, las campañas publicitarias y los proyectos de ley de SR son copia de los proyectos modelo provistos por las OSC's tales como International Planned Parethood Federation –IPPF.- En México, la filial de la IPPF es -MEXFAM-. Ese prototipo de leyes, en México D.F. Causó la legalización del aborto con más de 40,000 abortos hasta este momento.

No cabe duda que estamos ante un claro imperialismo cultural que pretende implantar un
nuevo orden mundial y que utiliza, como una de sus armas, el sexo, empobreciendo moralmente a los pueblos. En otras palabras, estas campañas son nuevos objetivos del plan de reingeniería social que llevan a cabo los países del norte y se enmarcan en un proyecto de dominio universal.

El totalitarismo, según algunos autores modernos -dice Michel Schooyans-, se define actualmente por tener como rasgo típico el ataque al hombre en sus dimensiones físicas, psicológica y espiritual. El totalitarismo inhibe, paraliza, congela y anestesia la capacidad de juicio personal y la toma de decisiones libres. Se les da pan y circo, se inhibe la capacidad crítica, se retira toda percepción de la responsabilidad, entonces la persona se convierte en irresponsable y alienada. El totalitarismo ya no usa la fuerza física, destruye el yo.

Aceptan los colonizados un discurso ideológico que disfraza los intereses del dominador y lo llega a ver como algo bueno para él y para los demás. La esterilización, el aborto y la anticoncepción, ejecutadas como un bien, son hechos consumados, ya están sensibilizados los conquistados para aceptar las justificaciones ideológicas y jurídicas para esos atropellos como ha pasado en prácticamente toda América Latina. México entre ellos.

Quienes impulsan estas medidas se llaman a sí mismos "progresistas". Para ellos atentar contra la vida, el uso alienante y adictivo del sexo, la educación sexual inmoral, los intentos de "destruir la familia incluso de fabricar varios tipos de –familias- son sinónimo de desarrollo social y de libertad y, a la menor objeción, tratan de "fundamentalista" a quien disiente, aunque ellos acepten bajando la cabeza, los dictámenes de la ONU o de cualquier organismo internacional, tengan o no fundamento científico.

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